domingo, 11 de septiembre de 2011

LLAMAMIENTO DE FRANCO

El presente texto se publica bajo el título “Llamamiento de Franco” en el diario “La Tarde”, concretamente en Santa Cruz de Tenerife a las cinco y cuarto del día 18 de julio de 1936. Se trata de un texto de fuente primaria y naturaleza política, escrito por Francisco Franco, dictador español en el periodo desde 1936 a 1975, año de su muerte. Asimismo, este manifiesto está dirigido a todo el pueblo español, que eran llamados a luchar para defender su país.

Del autor se puede decir que su nombre completo es Francisco Franco Bahamonde, nació en Ferrol, La Coruña, 1892  y murió en Madrid, 1975. Fue militar y dictador español, golpista integrante del pronunciamiento militar de 1936 que desembocó en la Guerra Civil Española.

 Francisco Franco eligió la carrera militar, terminando en 1910 sus estudios en la Academia de Infantería de Toledo. Ascendió rápidamente por méritos de guerra, aprovechando la situación bélica de Marruecos, en la que estaba destinado. La brillante carrera de Francisco Franco continuó bajo distintos regímenes políticos: con la dictadura de Primo de Rivera llegó a dirigir la Academia General Militar de Zaragoza; con la Segunda República participó en la represión de la Revolución de Asturias, fue comandante en jefe del ejército español en Marruecos y jefe del Estado Mayor Central. El gobierno del Frente Popular le alejó a la Comandancia de Canarias, puesto que ocupaba al estallar la guerra civil.

Finalmente, tras una larga trayectoria militar Franco se sumó, aunque a última hora, a la conspiración preparada por varios militares para sublevarse contra la República en julio de 1936. Sin embargo el golpe fracasó y esto originó la Guerra Civil Española, en la cual este gobernaba el bando de los sublevados. Así pues, terminada la guerra civil, Franco impuso en toda España un régimen de nuevo cuño, inicialmente alineado con los fascismos de Hitler y Mussolini, que eran sus aliados e inspiradores.

Ya dentro del análisis, en el primer y segundo párrafo, el autor justifica la revuelta mediante el uso de la Patria y de la fe a esta. Así, expone que todos aquellos españoles que poseen un sentimiento de amor hacia España deben luchar, pues eso es lo que necesita el país. Además, el dictador alude a que muchos españoles “juraron defenderla” para intensificar la necesidad de reivindicación. Esta justificación es propia de los planteamientos fascistas.

Posteriormente, Franco describe la situación en la que se encuentra España y la analiza detalladamente: Por un lado habla de unos pueblos y campos anarquizados y donde las huelgas hacen que se estanque la vida del país, así como opina que en ese momento no existe ni igualdad, ni libertad, ni fraternidad debido a la confrontación interna de España. En esta parte habla de los “explotadores de la política” refiriéndose con ello a la II República y Franco profundiza más en la crítica hasta alcanzar el cuestionamiento del régimen jurídico republicano, concretamente hace referencia a la Constitución de 1931.

Por lo tanto, el autor propone una revolución para reivindicar los derechos del país, que según él el régimen republicano a vetado para España, de los cuales libertad e igualdad serían cuestionados posteriormente ya que Franco ocupó el poder mediante la fuerza y sumió a España en una gran dictadura.

EL PROBLEMA AGRARIO-Manuel AZAÑA

El texto que nos ocupa es una fuente primaria, de carácter político escrito por D. Manuel Azaña, presidente de la República (1936-1938), a toda la opinión pública. Esta extraído de un libro de dicho autor sobre las causas de la Guerra Civil en España, escrito en 1939, época en la que ha salido del país y se exilia en Francia.

Del autor se puede decir que estudió Derecho en Zaragoza y Madrid, doctorándose con una tesis sobre La responsabilidad de las multitudes; entró por oposición en la función pública (1910); y completó su formación con una beca de la Junta para Ampliación de Estudios en París. Fue político y escritor español que desempeñó los cargos de Presidente del Gobierno español (1931-1933, 1936) y Presidente de la Segunda República Española (1936-1939). También, fue uno de los políticos y oradores más importantes en la política española del siglo XX, además de un notable periodista y escritor, consiguió el Premio Nacional de Literatura en 1926.
 Las medidas más trascendentales que tomó durante su cargo de poder en la República fueron la aprobación de la Constitución y de los presupuestos de la República, y la elaboración de la Ley Agraria. Además, sacó adelante una Ley de Defensa con la intención de dotar de facultades extraordinarias al gobierno en caso de necesidad, y promulgó un decreto para reducir considerablemente las plantillas de funcionarios.
Tras el golpe de Estado que, a partir de julio, dio paso a la Guerra Civil (1936-39). Azaña se fue quedando progresivamente aislado, sin capacidad para mantener la unidad y el orden en el bando republicano. Finalmente perdida la guerra, renunció a la presidencia y se exilio a Francia, donde murió.

En el primer párrafo, Azaña habla sobre cómo se instauró la República en España, con un gran entusiasmo por parte de la población de la época. Seguidamente, ofrece una reflexión sobre la situación social con la que se encuentra la República tras su proclamación; en esa época existía enormes diferencias económicas entre los españoles. Además, hace alusión al mal reparto de la tierra, pues se dice que al noroeste la tierra está constituida por minifundios y en cambio en el sur y oeste están los latifundios.

A continuación, se hace referencia a la acción que tomó la República como deber para sacar al país de la situación tan decadente en la que se encontraba, con tasas de paro muy altas en la explotación de las tierras. Finalmente, Azaña expone que “con socialistas o sin socialistas” era deber de cualquier régimen intentar mejorar la situación del país con la que se topó la II República. La reforma Agraria, cuestión que resalta el texto, se aprobó en 1932 y se aplicó de forma simultánea a todo el país. Esta reforma pretendía llevar a cabo una redistribución de la propiedad agraria, para satisfacer la demanda de los jornaleros sin tierras. Para ello el instituto de Reforma Agraria se encargaba de expropiar las tierras, con indemnizaciones a los campesinos y sin ellas a los señoríos y pertenecientes a la grandeza de España, luego se las daba a las comunidades de campesinos para que ellos llevaran a cabo los asentamientos.

Así esta reforma sin resultar un fracaso absoluto, representó una gran frustración para los campesinos debido al atraso en elaborar la ley y la falta de dinero para expropiar las tierras, que debían ser indemnizadas

En contexto histórico en el que habría que encuadrar el texto es durante la II República, sin embargo hay que mencionar los antecedentes a la proclamación de esta. Así pues, España se encontraba en una crisis general puesto que hacía muy poco que había salido de la Dictadura del General Primo de Rivera y cuando Alfonso XIII volvió a ocupar el poder, la población española estaba muy descontenta porque este había dando carta blanca al dictador para que se ocupara del país.

Entonces, se convocan elecciones municipales el 12 de abril de 1931, en las cuales los resultados fueron favorables a la Conjunción Republicano-Socialista en las capitales de provincia y en las grandes ciudades, esto provoco la salida de Alfonso XIII del país para evitar un conflicto sangriento debido a  intereses contrapuestos. Así, se proclama la República, que apenas encontró resistencia, el 14 de abril del citado año. Desde el punto de vista internacional, el parlamentarismo era muy complicado en toda Europa y el mundo atravesaba una difícil coyuntura económica derivada de la crisis del 29.

La principal tarea que llevó a cabo el primer gobierno de la República fue la elaboración de una constitución. Tras aprobarse esta, se inició un nuevo período, conocido como Bienio Reformista, con un gobierno presidido por Manuel Azaña y cuyas medidas más destacadas fueron: la reforma agraria, reformas laborales, educativas y militares. Estas medidas fueron suspendidas en el siguiente periodo, Bienio Radical-cedista (1933-1936). Finalmente en 1936 estalla la guerra civil en España.

En resumen, la República no pudo controlar la triste situación de España, pues había mucho intereses contrapuestos. Así pues, el hecho que pretendía impedir  Alfonso XIII tuvo lugar tras la Republica.

MANIFIESTO DE PRIMO DE RIVERA(13/09/23)

El texto que nos ocupa es una fuente histórica primaria de naturaleza política. En concreto se trata de un manifiesto presentado en 1923 por el general Primo de Rivera, capitán general de Cataluña, que fue un militar, político y dictador español. Fue segundo marqués de Estella, séptimo de Sobremonte y Grande de España, a la opinión pública española, titulado Al país y al ejército españoles. Este manifiesto esta extraído del diario ABC, que fue publicado el 14 de Septiembre de 1923.

En la primera parte del texto, Primo de Rivera expone algunos argumentos que defienden el golpe de estado, justifica que no existe otra salvación para el país que liberarla de los políticos. En primer lugar se refiere al desastre colonial del 98, por el cual España pierde sus últimas colonias en ultramar, lo que hace que se cree entre la población española una crisis de conciencia y consecuencias como la perdida de muchos hombres en la guerra, para criticar la postura de los políticos e incluso llega a matizar que parece que se turnen en el partido, hecho que marca la política del régimen de la Restauración, y a la inestabilidad política y social de este período, marcado por el terrorismo, las ideas separatistas de los nacionalismos, las crisis acaecidas en 1909 y 1917, así como la Guerra de Marruecos

En el párrafo siguiente se explica cómo este nuevo gobierno que trata de establecer estará compuesto por militares o por civiles que mantengan sus mismos ideales. Por último, con tono regeneracionista, prometía acabar con el terrorismo, la agitación separatista, el desorden y la utilización política de la guerra de Marruecos, todos problemas vividos con intensidad en los últimos años de crisis de la Restauración.

Los hechos que dan paso a la dictadura del general, tienen su inicio con el desastre del 98, que causó la pérdida de las colonias españolas en ultramar, lo que supuso una gran descontento en la población desembocando en una gran crisis moral, además surgió un movimiento intelectual, conocido como regeneracionismo, que trataba de buscar las causas de la decadencia del país.

También el reinado de Alfonso XIII constituye una etapa de gran inestabilidad, provocada por la semana trágica de Barcelona, así como la crisis de 1917. Otro hecho que destacar fue el desarrollo de los nacionalismos catalán y vasco, así como el movimiento obrero y la Guerra de Marruecos, la cual puso fin Primo de Rivera cuando llegó al poder.

Este manifiesto aparece concretamente en el contexto del golpe militar pacífico dado por Primo de Rivera en 1923, el cual encontró escasa oposición en una opinión pública nacional cansada de la inestabilidad de las últimas décadas. El mismo rey accedió al golpe y nombró a Primo de Rivera presidente de un gobierno militar. El general instauraría, a partir de entonces, una dictadura que se extendió hasta 1930 y que tuvo como principales éxitos la paz social y el desarrollo económico, aunque fue incapaz de institucionalizarse políticamente y acabó por derrumbarse cuando la coyuntura socioeconómica empeoró a partir de 1929.

En cuanto a la dictadura esta se divide en dos partes: el Directorio militar y el Directorio Civil.
En primer lugar el Directorio militar  está vigente desde 1923 hasta 1925. Primo de Rivera establece este Directorio que asumía todas las funciones del poder ejecutivo, convirtiéndose así en Jefe de Gobierno y único Ministro. Además, durante esta etapa, prohíbe que se hable otro idioma que no sea el castellano, así como los himnos y banderas catalanas y vascas. Para Primo de Rivera, el movimiento obrero y la delincuencia eran lo mismo, por lo que se dedicó a reprimirlo. También durante esta etapa se puso fin a la guerra de Marruecos.
Después el Directorio militar dio paso al Directorio civil, en este periodo el dictador creó un Gobierno formado por civiles de extrema derecha, además la constitución siguió suspendida.
Las acciones más destacadas de esta época fueron la formación del somatén, una institución supeditada al ejército para controlar el orden público, la finalización de la Guerra de Marruecos, mencionada anteriormente, el diseño de una política social para solucionar los conflictos y la política económica de Calvo Sotelo, que benefició un periodo de crecimiento impulsado por el incremento de los gastos estatales, hasta 1929, año en el que la política de Primo de Rivera empezó a verse mermada, este, también, se encontraba gravemente enfermo y terminó por dimitir en 1930.

Por otra parte, la oposición a la Dictadura estuvo integrada por buena parte de los líderes de los viejos partidos del turno, los republicanos, los comunistas y anarquistas, determinados sectores del ejército y la casi totalidad de los intelectuales, algunos de ellos fueron duramente reprimidos por la dictadura.

Posteriormente a esta dictadura, surgió otra, que es la del general Francisco Franco, que duro cuarenta años. Ambas surgieron por la necesidad del país de cambiar la decadente situación en la que estaba sumida España. También supusieron un periodo de estabilidad, tanto política como económica. Sin embargo existen diferencias entre ellas, como por ejemplo su duración, ya que la de Primo de Rivera dura 7 años, mientras que la de Franco dura 36 años, o que la del primero pone fin a la monarquía y la segunda a la República. La dictadura del General Francisco Franco dejó huella en los españoles, en los años posteriores y actualmente es la más nombrada.

MANIFIESTO DE ALFONSO XIII (ABC, 17-IV-1931)


El texto ante el cual nos encontramos es una fuente primaria de naturaleza política escrito por Alfonso XIII, rey de España desde 1902 a 1930, en abril de 1931. Este manifiesto lo leyó el propio rey delante de los miembros de su gobierno, en el que fue el último Consejo de Ministro de su reinado (14 de abril). La mañana del 15 de abril del citado año, el rey abandonó Madrid rumbo a Cartagena, lugar donde el barco lo conduciría al exilio. Al día siguiente el diario ABC publica este manifiesto. Por tanto, al ser publicado en un diario, es un documento público dirigido a todo el pueblo español, en el que el rey se despide para partir al exilio.

En el primer párrafo, Alfonso XIII hace referencia a las elecciones municipales del 12 de abril, donde han ganado los republicanos, por lo que entiende que el país necesita un cambio de gobierno. También muestra cierto estado de arrepentimiento y reconoce que “erro alguna vez”, esto es que como todo hombre y gobernante se equivoco o no estuvo acertado en algunas de sus decisiones, tales como la mala dirección en la guerra marroquí o el apoyo a la dictadura del general Primo de Rivera, pero se justifica como que fueron “culpas sin malicia”

Ya en el tercer párrafo el autor expone como decide retirarse puesto que no desea desencadenar una guerra civil en España fruto de la confrontación de intereses contrapuestos, aunque se niega a renunciar a los derechos que le confiere la historia. Y por último, explica que la única solución para evitar el conflicto, mencionado anteriormente, es exiliarse.

Alfonso XIII asumió la corona con 16 años de edad, en 1902, época en la que España vivía una profunda crisis moral por la pérdida de las colonias en ultramar y existía un descontento generalizado por la inestabilidad política.
Además debe hacer frente al empuje constante de los nacionalismos y los movimientos obreros, que también participan en las crisis surgidas durante su reinado. A todo esto hay que sumarle la Guerra de Marruecos, cuyo desarrollo  no fue propicio durante los últimos años de la Restauración, produciéndose el conocido desastre de Annual.

Todos estos conflictos llevaron al Rey a apoyar la dictadura de Primo de Rivera,  Este cambio supuso una mejora de la situación del país en los primeros años, acabando con la Guerra de Marruecos y propiciando un crecimiento económico del país gracias a la política de Calvo Sotelo, ministro de Hacienda durante el período dictatorial. Sin embargo, la decadencia del sistema empieza a partir de 1928 y culmina con la dimisión del dictador en 1930.
Después de la dimisión del general Primo de Rivera, el rey confía el poder al general Berenguer, el cual intentó retornar a la normalidad constitucional de 1876. Más tarde, concretamente en 1931, fue reemplazado por el almirante Aznar, que formó un Gobierno monárquico de concentración compuesto por políticos que seguían respaldando a Alfonso XIII. Este gobierno fue el que convocó las elecciones de 1931.

Por otro lado los republicanos se unieron y firmaron el Pacto de San Sebastián, por el que se comprometían a llevar a cabo una insurrección que instaurara la República. Poco después se unió al pacto la UGT y el PSOE, ofreciendo el respaldo de una huelga general, que no se realizó. En las elecciones municipales del 12 de abril de 1931 a la cual acudieron los firmantes del pacto y formaron una coalición electoral, que fue la que ganó.

Alfonso XIII, usando el enorme poder que le con­cedía la Constitución, no supo conectar con la reali­dad triste de los españoles y generar mecanismos que aseguraran la participación en el poder de los partidos de izquierdas y de la oposi­ción, pero éstos no se destacaron precisamente por su intención de hacerlo, pues su juego se movía entre el boicot y la indiferencia. Por estos hechos se puede asegurar que  tras la caída de la Dictadura, la monarquía se precipitó hacia su fin.

Finalmente, se podría afirmar que el temor del rey Alfonso XIII se cumple pues en 1936 comienza una guerra civil en España, la cual se inició como consecuencia de la victoria del Frente Popular en las elecciones de febrero de 1936. Esta guerra terminó en 1939, pero durante su periodo se creó el régimen político y social que fue el franquismo, este régimen fue liderado por el general Francisco Franco hasta su muerte en 1975, sumiendo a España en una dictadura de 40 años. Posteriormente, se volvería otra vez a restaurar la monarquía en dicho año, al proclamar a Juan Carlos I rey de España.

Actualmente, Juan Carlos I es el jefe del estado de una monarquía parlamentaria. Ha sido una figura importante, pues se ocupo de una España que se encontraba sumida en una dictadura de cuarenta años. También fue el garante democrático en intento de golpe de estado por el general Tejero el 23 de febrero de 1981, impidiendo que España no avanzase.

MANIFIESTO CONJUNTO UGT-CNT(MADRID,27 DE MARZO DE 1917)

El texto que nos ocupa constituye una fuente primaria e histórica, de naturaleza política, que fue escrito en Madrid en 1917, época de gran inestabilidad política(crisis de 1917), por los dirigentes de ambos sindicatos.
Este manifiesto aparece dentro del libro “Aproximación a la historia del socialismo español” escrito por Lis Gómez Llorente, historiador, filósofo, profesor y político español, además de histórico militante del socialismo de izquierda. En las elecciones del 15 de junio de 1977 Luis Gómez Llorente fue elegido Diputado por Asturias. Elegido nuevamente Diputado en 1979, fue Vicepresidente Primero del Congreso de los Diputados durante la I Legislatura.
Persona más inclinada hacia un trabajo interno y callado, el momento de mayor proyección pública de Gómez Llorente ocurrió en 1979 durante el XXVIII Congreso del PSOE, en el que, junto a otros representantes del ala izquierda del partido, se opuso al pragmatismo socialdemócrata propugnado por Felipe González, encabezando lo que sería más adelante el núcleo alrededor del cual se formó la corriente Izquierda Socialista (IS).
Hay que destacar que está dirigido a toda la población española trabajadora  de la época, a la vez que pretendía incitar a llevar a cabo una huelga general.
En el primer párrafo se hace referencia a este sentimiento ocasionado por el desempleo y la subida de los precios. Por este motico el proletariado desencantado por la situación decadente de España llegan “al convencimiento de la necesidad de la unificación de sus fuerzas en una lucha común” contra el sistema de gobierno que desampara a los trabajadores. Además buscaban el establecimiento de un gobierno revolucionario.
Para terminar expresan los acuerdos, que se han llevado a cabo, en dos puntos: el primero, la imposición de la huelga general para que los trabajadores puedan reivindicar sus derechos. En segundo lugar ofrece la posibilidad de adoptar cualquier medida que consideren apropiada para conseguir el éxito de la huelga general.
El contexto histórico en el que hay que encuadrar el texto es durante el reinado de Alfonso XIII, el cual estaba siendo incapaz de controlar la situación que estaba teniendo lugar en España. Estos hechos eran motivados por la carestía de los productos y la incapacidad del gobierno para hacer frente a la situación.
Desde el punto de vista internacional hay dos hechos relevantes que influyen en la Huelga General, por un lado la Revolución Rusa de 1917 tuvo un gran impacto en las conciencias de la clase obrera y motivó , entre otros hechos, la toma de tierras por parte del campesinado andaluz, al modo colectivo agrario propugnado por los bolcheviques. Por otro lado, la primera guerra mundial, que trae escasez y carestía o aumento de precios que empeoran la situación de la clase trabajadora fundamentalmente.
España se encontraba en una crisis política generalizada: se organizaron Juntas de Defensas por parte de los militares para reivindicar sus derechos y una Asamblea de Parlamentarios, en la cual se reunieron unos sesenta diputados y senadores pertenecientes a los grupos políticos marginados del sistema bipartidistas del turno, para pedir la reforma de la constitución, para acabar con el turnismo y en segundo lugar la solicitud de una autonomía política para Cataluña.
Por ultimo los dirigentes de los sindicatos elaboraron este manifiesto por el que tuvo lugar una huelga generalizada que duró aproximadamente 5 días y que fue duramente reprimida por el gobierno, saldándose con la muerte de 80 personas y más de 2000 detenidos.
No obstante, a pesar del descontento, ocasionado por el fracaso de esta huelga, la presencia política y electoral de los socialistas siguió creciendo.
En definitiva, la huelga general fracasó pues el tiempo prolongado para la preparación de la huelga operó en su contra, ya que se produjeron las detenciones de los firmantes del manifiesto, se cerró la Casa del Pueblo, lugar en el que se reunían los socialistas y se dispersaron las fuerzas. Además la no incorporación de los campesinos, el miedo de la burguesía y la falta de apoyo del ejercito aceleró el fracaso de la huelga.
Tras la huelga el pacto de colaboración entre ambos sindicatos se rompió y la estabilidad de la Restauración se vio mermada.